
Autor: John Fuentealba Zuñiga, Ingeniero Electrónico, Magíster en Telecomunicaciones y MBA
Cargo: Country Manager – STRACON TECH
Introducción
La industria minera enfrenta una transformación profunda impulsada por la necesidad de aumentar la productividad, reducir costos, elevar los estándares de seguridad y avanzar hacia operaciones más sostenibles. En este escenario, la adopción de vehículos autónomos y teleoperados se presenta como una estrategia clave para incrementar la competitividad de las operaciones mineras, al permitir un control más preciso de los procesos, una reducción de riesgos humanos y una utilización más eficiente de los activos. Este artículo analiza la importancia técnica y operativa de transformar las flotas mineras hacia la autonomía y teleoperación, destacando los beneficios en eficiencia y seguridad, los KPI fundamentales de desempeño y las referencias técnicas internacionales que sustentan este proceso.
Beneficios de eficiencia
1. Mayor disponibilidad operativa: Los vehículos autónomos pueden operar 24/7 sin interrupciones, incrementando la utilización efectiva de la flota. De acuerdo con la guía del Global Mining Guidelines Group (GMG), uno de los principales ‘drivers’ de valor es precisamente la mayor disponibilidad al reducir tiempos muertos y paradas no planificadas (GMG, 2024).
2. Optimización de tiempos de ciclo: En faenas con flota autónoma, se ha demostrado un aumento promedio del 33 % en velocidad de camiones vacíos y 10 % en camiones cargados, lo que se traduce en mayor cantidad de ciclos por turno y mayor tonelaje transportado (Chen et al., 2024, Nature).
3. Reducción de costos operativos y mantenimiento predictivo: La automatización reduce la variabilidad operativa y el desgaste de los equipos. La precisión en la conducción autónoma disminuye el consumo de combustible y mejora la planificación del mantenimiento preventivo y predictivo. Estudios de mercado (Stellar MR, 2024) indican que los camiones mineros autónomos pueden generar ahorros operativos del 15 % a 30 % frente a sus equivalentes manuales.
4. Integración digital y toma de decisiones basadas en datos: Cada vehículo autónomo es una fuente de telemetría avanzada: consumo, tiempos de ciclo, vibración, temperatura, carga útil, etc. Estos datos, procesados mediante analítica e inteligencia artificial, permiten optimizar rutas, planificar mantenimiento y reducir tiempos ociosos.
Beneficios de seguridad
1. Reducción de la exposición humana a riesgos: La operación remota elimina la necesidad de presencia de personal en zonas críticas o de difícil acceso. De acuerdo con el CDC (2024), la automatización minera ha reducido significativamente incidentes en entornos de alta exposición a polvo, ruido y fatiga.
2. Menor tasa de accidentes: Los sistemas autónomos emplean sensores LiDAR, Radar y GPS de alta precisión, que garantizan distancias seguras y maniobras consistentes. Se estima que la tasa de colisiones por millón de horas trabajadas puede reducirse hasta en 60 % al automatizar el transporte (Kaur, 2024).
3. Mejores condiciones ergonómicas y control remoto seguro: Con la teleoperación, los operadores trabajan desde centros de control climatizados y ergonómicos, lo que mejora su bienestar y reduce rotación de personal.
4. Seguridad funcional y ciberseguridad: El control autónomo incorpora redundancias electrónicas y protocolos de comunicación seguros, disminuyendo el riesgo de error humano. Estudios de Bęś et al. (2025) enfatizan que la automatización en minería subterránea debe acompañarse de planes de contingencia y monitoreo en tiempo real.
Indicadores KPI clave

Consideraciones de implementación
• Evaluación de infraestructura: las redes industriales (Wi-Fi mesh, LTE privado, Rajant Kinetic Mesh) deben garantizar cobertura, redundancia y baja latencia.
• Gestión del cambio: la transformación requiere redefinir perfiles laborales, capacitación continua y protocolos de supervisión.
• Ciberseguridad: todo sistema autónomo debe integrar monitoreo OT/IT y políticas de seguridad.
• Interoperabilidad: la arquitectura debe permitir coexistencia entre equipos de distintos fabricantes (Komatsu, Caterpillar, S4E Tech, etc.).
• Medición continua: establecer línea base (estado manual) y comparar KPI posteriores a la automatización.
Conclusiones
La autonomía y teleoperación son pilares esenciales para la minería moderna. Permiten elevar la productividad, mejorar la seguridad del trabajador y optimizar los recursos energéticos, logrando una operación más sustentable y competitiva. El liderazgo tecnológico de empresas como STRACON TECH, junto a socios estratégicos como S4E Tech, Rajant y HPE, demuestra que la minería latinoamericana puede situarse a la vanguardia global en eficiencia, seguridad e innovación digital.